Eso es lo que hemos pensado muchos, por no decir todos, cuando nos hemos enterado del cierre de Megaupload. Y es que ayer mismo, jueves 19, las autoridades estadounidenses decidieron llevar a cabo el cese de dicha red.
El FBI ha cerrado Megaupload, el popular sitio de descarga directa de archivos, en el que si ahora mismo quieres entrar, el resultado es que no cargan, no hay ningún tipo de cartel de cierre. Pero el FBI no solo ha cerrado la página, sino que ha arrestado y detenido a sus trabajadores.
Llegan tiempos difíciles, y parece que la única solución es acabar con lo poco que tenemos, ahora el gobierno americano nos ha impuesto la censura. El FBI ha sido el organismo encargado de llevar a cabo la operación contra la web Megaupload, servicio 'on line' de alojamiento de archivos, que se ha acabado con el cese de la página y órdenes de arresto contra siete personas que habían sido imputadas por actividades de piratería, según ha informado el Departamento de Justicia norteamericano.
Dicho departamento y el FBI han hecho cálculos y comentan que la actividad de esta página web ha supuesto perjuicios de 500 millones de dólares en derechos de propiedad intelectual. Las autoridades han tomado medidas contra la web justo un día después de la multitudinaria protesta contra la Ley SOPA, lo que en España es la “Ley Sind”. ¿Casualidad?
Esta ley SOPA de las que se está hablando tanto estos días es un proyecto de ley presentado por el Partido Republicano estadounidense, que aún está un poco en el aire. El objetivo de esta ley es aumentar el poder del Gobierno para combatir con la 'piratería on line', es decir, la circulación libre y gratuita de contenidos con copyright en Internet.
Como es evidente, hay comentarios de ambas partes. Los que la apoyan se basan en que de esta forma se protege a la propiedad intelectual ya que así se salvaguardarían puestos de trabajo y beneficios procedentes del copyright. Por otra parte, aquellos que están en contra, la gran mayoría, dicen que la ley violaría la 1º Enmienda de la Constitución de los EE.UU., proteger la libertad de expresión en cualquier medio.
En caso de que esta ley fuese aprobada, cosa que aún está por determinar, se condenaría con cárcel la circulación de contenidos sin autorización, con una pena máxima de cinco años de prisión, y habilitaría a los proveedores de acceso a Internet a tomar acciones contra sitios y usuarios.
















