En la derrota ante el UCAM Murcia, el factor principal que ha reflejado el equipo es la falta de compenetración entre los compañeros, algo comprensible debido al poco tiempo del que Txus ha dispuesto de su plantilla al completo. Este es el segundo partido que disputa el conjunto en su totalidad y en el que se llevan una nueva derrota, marcada sobre todo por unos equipos muy cerrados en defensa, hecho que ha provocado que en el primer cuarto, muchos de los integrantes de los alicantinos se cargasen de personales en poco tiempo. El ejemplo claro, el de Ivanov, que no ha tenido uno de sus mejores partidos, además nada acertado en el ataque.
En el inicio del encuentro aún comenzando el Lucentum, dirigido por Llompart, mandando en el marcador, con un parcial de 7-0, el desacertado ataque de los locales lo aprovechaban los murcianos imponiendose poco a poco. Al final se llegaba a 17-19.
El segundo cuarto, en el que los equipos intercambiaban liderazgo en el marcador, fue más igualado. El desacierto en los alicantinos se mantenía, añadido además a las carencias que se hicieron evidentes en el poste bajo. Sin embargo, triples como los de Stojic y Hazell conseguían maquillar el resultado llegando al final del tiempo con empate, 30-30. Acertado papel el de Mario dirigiendo al equipo, que cuando entraba en pista se notaba una mayor estabilidad, un juego más unido. En cambio, de Hazell, a diferencia de su actuación en el pasado amistoso contra el Manresa siendo el máximo anotador de los suyos, tuvo una actuación débil y la defensa es un punto que tiene ir mejorando.
Después del descanso el UCAM Murcia comenzó a meterse más en el choque y gracias a acciones como las de Dewar, el Lucentum, no se descolgaba en el marcador. Buen trabajo el de este jugador tanto en el aspecto defensivo como en el ataque. El cuarto finalizaba 46-52.
En el último cuarto se hizo evidente la mejoría de los visitantes, que tenían en Miso y Augustine, su referencia en ataque. En este tiempo se registró la mayor diferencia en el resultado hasta el momento 54-68. Aunque se notó cierta mejoría en el conjunto alicantino, en jugadores como Barnes, por ejemplo, la tónica que había dirigido todo el encuentro del Lucentum, el desacierto, seguía vigente. El partido terminaba con una derrota para los alicantinos(61-68).
De este choque se puede extraer que el equipo necesita ir mejorando de cara al ataque, además de la necesidad de los jugadores de ir habituándose tanto al juego como a sus compañeros, más rodaje. Recalcar esta necesidad, claro está, en las nuevas incorporaciones, ya que jugadores como Hazell y Singler, no tuvieron ayer su mejor partido. Tienen que ir mejorando ya que su papel es clave para que el equipo tenga éxito en la temporada.
















