Óscar Martínez es el director de Sónica Estudios, uno de los estudios de grabación musical más importantes y representativos de Alicante. Óscar es ingeniero de sonido, ingeniero de mastering, arreglista y productor musical, y hace diez años se atrevió a abrir sus propios estudios después de haber trabajado con otras compañías como Warner Bros Music. Ha grabado con grupos importantes nacionalmente como Obrint Pas, Reincidentes o Boikot, además de con bandas extranjeras. Ahora responde a nuestras preguntas sobre su trabajo y el papel que representa durante la grabación de un disco, intentando hacer realidad los sueños de muchos grupos de música de nuestro país y del extranjero.
Pregunta: En primer lugar, ¿cómo surgió Sónica Estudios?
Respuesta: Sónica Estudios comienza hace diez años aproximadamente. Era un proyecto que tenía en mente desde hace muchos años, mientras trabajaba para otras compañías como Warner Bros Music. Decidí tomar un camino diferente y crear mis propios estudios, con un concepto más actual y diferente de entender la música.
P: ¿Cuáles son los proyectos más importantes en los que estáis trabajando?
R: Ahora mismo estamos trabajando con varios grupos de música, como Grey Harbour o The Radio Clash, que es un grupo tributo a The Clash con componentes de bandas de renombre como Obrint Pas, Disidencia, Malos Vicios y Antipatics. Estamos trabajando también con Sonobox, los productores de Vetusta Morla, preparando con ellos una serie de grabaciones para Vetusta Morla y para Eladio y los Seres Queridos, un grupo que acaba de salir no hace mucho. También estamos trabajando con un grupo inglés que se llama Sensa Yuma, con el que acabamos de sacar un disco, y con el que estamos realizando giras por Alemania, Francia y Reino Unido.
P: Actualmente, sois una de las empresas de grabación musical más importantes de Alicante, ¿cómo ha sido el camino desde los comienzos hasta ahora?
R: (Ríe) Muy duro, ha sido un camino muy duro. Cuando empecé con Sónica Estudios, realmente no empecé de cero, pero los comienzos siempre son muy difíciles y abrirte un hueco cuesta mucho trabajo y tiempo, sobre todo. Para nada ha sido un camino de rosas, pero trabajando mucho y sacando productos buenos y de calidad, es cuando te vas haciendo un nombre y un reconocimiento en todo este mundillo.
P: ¿Qué es lo que más te gusta del trabajo que realizas?
R: Me gustan varias cosas. Dentro de lo que es una producción hay tres fases: la grabación, la mezcla y el mastering, que es el último retoque al producto. Dependiendo del tipo de producción, hay veces que los grupos vienen con sus ideas, graban y tú eres una mera herramienta que plasma lo que tienen. Hay otras veces que las bandas vienen con una letra y unos acordes, y tenemos que crearles una canción. Esta parte es muy creativa y divertida. Pero la fase de la mezcla es donde te juegas un poco todo, es donde tienes la máxima responsabilidad, pero al mismo tiempo es gratificante llegar al concepto que se ha planteado desde el principio.
P: ¿Y qué es lo que menos te gusta?
R: Lo que menos me gusta es el tiempo de dedicación, ya que es necesario echarle muchas horas y tener mucha constancia. Por otra parte, muchas veces los músicos no tienen muy elaborado el trabajo, por lo que hay que trabajar mucho con ellos y se convierte en una tarea algo más pesada. Pero me dedico a esto porque es lo que me gusta, es lo que siempre he soñado y he querido hacer, así que no tengo una parte desagradable realmente.
P: De todos los grupos de música que van a grabar, ¿cuál es el estilo de música que más soléis grabar?
R: De las grabaciones que hacemos, un 75-80% es música rock, new wave, punk rock y metal. No trabajamos mucho el hip-hop, el flamenco, pero sí con algo de pop. Pero lo fundamental es el rock, nacional e internacional, aunque ahora mismo estamos trabajando con más bandas extranjeras que nacionales.
P: Desde que empieza el proceso de grabación hasta que acaba, ¿cuánto puede durar el procedimiento, pensando en un trabajo bien hecho?
R: (Ríe) Pues he tenido producciones de dos años incluso, en la que los músicos vienen dos horas a la semana, convirtiéndose en trabajos bastante pesados y cansados. Generalmente el proceso de la grabación de un disco puede tardar alrededor de un mes y poco, pensando en que el trabajo de los músicos está bien preparado y vienen a tocar a menudo. En un mes y poco se puede realizar un proyecto desde el principio, cuando los músicos llegan con las ideas, hasta que se les entrega el máster para hacer las duplicaciones, bien en CD, vinilo o formatos digitales.
P: Como curiosidad, ¿te ha pasado gracioso durante alguna grabación?
R: (Risas) Muchísimas cosas. Tengo muchas anécdotas, pero muchas son dentro del contexto técnico, igual las explico y no hacen gracia. Pero recuerdo una vez, grabando en los estudios con Los Chunguitos, (risas) esto tiene mucha coña, teníamos una pista grabada y había que retocar una frase, se les dijo que vinieran cantando de antes para que cuando pinchemos no se note. Yo estaba en el control, ellos en la sala de grabación, y los tipos salieron de la sala y vinieron desde la sala hasta el control cantándome por el pasillo. (Risas)
P: ¿Cuáles son los objetivos y proyectos que tenéis de cara al futuro?
R: Lo primero sobrevivir (risas). Uno de los proyectos que tengo es hacer un disco con una banda que tenemos un compañero y yo, para proyectarla a nivel internacional a partir de mediados de enero, e intentar sacarla hacia delante. Otro de los proyectos que tienen los estudios es ampliar una división para mastering específica. Estará dentro del complejo de los estudios pero será como una filial aparte que se llama Streamline Mastering, y si no pasa nada, en febrero estará operativa totalmente. Serán unos estudios dedicados única y exclusivamente al mastering.
P: Para terminar, ¿qué consejos le darías a un grupo de música que quiere comenzar con su carrera musical?
R: Los consejos que le daría a un grupo nobel, por decirlo de alguna forma, sobre todo que trabajen, que tengan muchísima ilusión y que crean en su proyecto y lo tiren hacia delante con toda la ilusión del mundo. Es muy bonito crear algo, ya sea una canción o un libro. A lo que les animo es a escuchar mucha música, a aprender y, sobre todo a estar abiertos a influencias y a que se fijen un poco cómo se trabaja en este mundillo para poder aprovechar al máximo su potencial a la hora de componer, de escribir y de tocar. Esto no se trata de "tengo un grupo y triunfo", no, no es fácil. Lo más importante para abrirse camino en el mundo de la música es tener originalidad, que es lo que más se demanda. Hoy en día hay una crisis de creatividad o de originalidad en las bandas. Creo que eso es fundamental, antes de una grabación se necesita una buena canción. Sobre todo animarlos mucho a que estén siempre al pie del cañón, que sean constantes y que trabajen mucho con mucha ilusión.
















