Mª Dolores M. Maruenda, Coordinadora del programa Integra en el I.E.S Las Lomas nos hace un hueco en su horario para mostrarnos la cara más emotiva del programa que conduce. Este programa pretende ayudar a adolescentes con carencias y necesidades de todo tipo, y a su vez acabar con el absentismo escolar. Gracias a personas como ella, a estos alumnos se les ha dado una segunda oportunidad, y ahora pueden introducirse en el mundo laboral sin ningún problema. Esta entevista nos muestra que la solidaridad aun no se ha perdido.
¿Por qué aceptaste ser coordinadora del programa Integra?
M.D: Al principio era un reto para mi ya que trabajar con alumnos disruptivos es en muchas ocasiones difícil. Estos alumnos tienen muchas carencias y muchas necesidades, pero yo me siento capaz de ayudarles en este sentido.
¿Cómo describirías tu experiencia profesional previa a meterte en el programa?
M.D: A veces decepcionante ya que en muchas ocasiones no me sentía realizada ni valorada, pero al meterte en este programa te sientes útil al poder ayudarles.
Después de tres años dando clase a estos alumnos especiales ¿ no te gustaría volver a dar tus clases normales?
M.D: Estar con estos alumnos del programa es como una maratón inacabada, pero ya cumplidos los objetivos que tenía marcados, si que me gustaría volver a dar mis clases con normalidad, ya que llevar tanto tiempo en el Integra te acaba desgastando profesionalmente.
¿Qué metas te has fijado en el ámbito profesional?
M.D: La meta que tenía era poder ayudar a estos alumnos, y esa ya la he podido cumplir, cosa que supone un gran premio personal para mí.
¿Qué es los que más te gusta de tu trabajo? ¿y lo que menos?
M.D: Lo que más me gusta es que al ayudar a estos niños que tienen tantos problemas, me siento útil y realizada, y lo que menos… que realizas muchos esfuerzos pero no recibes ninguna recompensa.
¿Podrías definir tu grupo de alumnos? ¿Qué características presenta?
M.D: Son alumnos que viven en un contexto socio-familiar desestructurado, intentan integrarse en el mundo laboral, presentan un retraso escolar bastante acentuado, con escasas probabilidades de obtener el Graduado Escolar y muestran conductas conflictivas porque no existe una correcta adaptación del alumno al medio escolar. Es un grupo bastante heterogéneo.
Al ser personas conflictivas que como bien has dicho viven en un contexto familiar desestructurado ¿has tenido alguna vez algún problema con ellos o con sus familias?
M.D: Muchos padres no comprenden que sus hijos necesitan más ayuda que otros. Recuerdo que una vez, un padre de un alumno, vino muy agresivo y me trató bastante mal ya que decía que yo estaba marginando a su hijo al meterle en el programa. Cuando lo que pretendemos con éste es todo lo contrario.
¿Cómo consigues tener una relación tan buena con tus alumnos?
M.D: Al tener sobre todo carencias afectivas, hay que tratarles como si fueran un miembro más de tu familia, dándoles mucho amor y cariño.
¿Qué recomendaciones ofreces a las familias para que apoyen el aprendizaje de sus hijos?
M.D: Pienso que los padres deberían creer más en sus hijos y valorar más el trabajo que realizan. Una buena forma de hacerlo sería que el padre o tutor asistiera a los talleres y participara activamente en ellos.
Al trabajar tantos años con este tipo de alumnos seguro que tienes muchas anécdotas que contar.
M.D: Podría contar muchísimas anécdotas, pero la que recuerdo con más cariños es cuando una alumna al acabar el curso me dijo que yo había sido para ella una ‘’madre postiza’’.
















