Samuel Quiles Palop, reconocido guionista y director que ha participado en más de 30 cortometrajes (“me quiere, no me quiere”, “Queridos reyes magos”, “A penaltis”, “Mano a mano”, “Le baisier”, etc.) nos concede una entrevista tras su último trabajo “El audífono”, que, recién acabado, tendremos que esperar un año para verlo en pantalla.
Samuel Quiles Palop estudió Derecho en la Universidad de Murcia. Se trasladó a Barcelona donde ha estudiado Dirección Cinematográfica en la ESCAC y Guión en el Taller de Guionistas. Durante su época universitaria comienza a participar como equipo técnico en diversos cortometrajes y largometrajes. Ha cursado talleres con Víctor Erice, Lola Salvador, Eduardo Rovner, Eliseo Altunaga etc… Después decide centrarse en la dirección y el guión para lo que acude a estudiar cine a Barcelona. Entre sus trabajos se encuentran “Miranda ya no viste de blanco”, un drama social rodado en la ciudad de Murcia, y “La Red”, su proyecto final de dirección cinematográfica de la Escac rodado en 35 mm en Cases d´Alcanar (Tarragona).
Tras la entrevista, Samuel tuvo el placer de enseñarnos personalmente su video del corto “Querido reyes magos” que el mismo también veía ilusionado. Al finalizar el maravilloso visionado, nos quedamos con ganas de más. De modo que os animamos a que veais sus cortos y ¡juzguéis vosotros mismos!
En la universidad de Murcia, estudiaste derecho, que poco tiene que ver con el cine ¿Qué te inspiró a dedicarte a esto posteriormente?
Samuel: Pues… lo que me inspiró es que me gusta escribir y entre escribir libros y escribir guiones, elegí escribir guiones, que es más divertido (sonríe). Y además que lo audiovisual me llama mucho la atención.
Tu primer trabajo fue “Miranda ya no viste de blanco” Un primer trabajo en toda carrera o hobby siempre es importante ¿Cómo fue tu experiencia de ese primer trabajo?
Samuel: Bueno…es que aunque mi primer trabajo como director fue ese, ya había realizado prácticas. La primera práctica, por ejemplo, fue “Los inocentes” y entonces ya tenía algo de experiencia. Con Miranda hubo mucho trabajo al ser un equipo pequeño. ¡Estuvimos un verano entero!
La experiencia de ser por primera vez director fue buena y divertida, tanto que me incitó a seguir estudiando y aprender más para no cometer los mismos errores, y por supuesto a seguir dedicándome a esto.
La idea de ese primer trabajo “Miranda ya no viste de Blanco” fue tuya ¿En qué te inspiraste para realizarla?
Samuel: La idea partió del propio nombre (ríe), es decir, primero se me ocurrió el nombre que me vino cuando estaba durmiendo (ríe), me desperté y ¡ya la tenía! A partir de ese nombre cree la historia. Un personaje que cambia de color, al principio siempre viste de blanco y después ya no. Tras esta pequeña idea ya monté todo el argumento, le dí forma… y ¡salió lo que es hoy!
Además es una obra peculiar en la que se utilizan gestos más que palabras. ¿Cómo y por qué se le ocurrió hacer esto?
Samuel: Por que le gusta mucho el cine oriental y se inspiró en el cine kim ki-duk en el que aparecen muchos silencios, gestos, etc. Como la película de hierro 3, ¡Buenísima! (ríe). Así que me inspiré en ese tipo de narrativa, que tiene un ritmo lento, pausado que me venia genial por que el protagonista está en una silla de ruedas entonces su tiempo está “paralizado”.
Algunos de sus trabajos como “La Red” o “Miranda ya no viste de Blanco” han obtenido importantes premios. ¿Qué se siente al ver que algo que has creado tú obtiene un premio importante?
Samuel: ¡Es genial! La red se llevó el premio al mejor guión en la primavera cinematográfica de Lorca y Miranda ya no viste de Blanco como finalista en el festival de Cartagena (sonríe).
La red, aunque tiene premio al mejor guión sin embargo, todavía no se ha estrenado, solo está el guión y El audífono, que acabo de terminar, le queda un año para estrenarse.
Ver que obtienen esos premios te reconforta al ver que tu trabajo ha sido reconocido, te anima a seguir y más cuando es haciendo algo que te gusta.
También has trabajado con distintos actores como Ana Frau, Guillermo ortega (Paco en aquí no hay quien viva), Txema Blasco, María Alfonsa Rosso, Margarita Calatayud, etc. ¿Cómo han sido esas experiencias?
Samuel: Realmente, muy buena con todos. Me sorprendió observar que la mayoría de las veces cuanto más importante es el actor más humilde es, cuando muchas veces se piensa al contario, ¿no? (sonríe) y claro, pues… se agradece su apoyo y ayuda en los cortos ya que como hay pocos medios y además que no pongan problemas y participen.
De todo su repertorio de trabajos, ya sea en prácticas o hechas por usted ¿Cuál es el trabajo u obra que más le gusta? ¿Por qué?
Samuel: De todos los que he hecho me gustan todos, cada uno tiene sus particularidades que lo hacen distinto e interesante y por ello realmente no se puede elegir (risas). Pero si tienes que elegir uno, siempre te quedas con el último… por que al terminar con los demás es como que te distancias un poco de ellos, y estás ilusionado en lo que trabajas ahora. En mi caso es el Audífono que es el más reciente.
Tras esta gran trayectoria ¿Qué planes tiene para el futuro?
Samuel: Pues intentar vivir de esto, haciendo series o películas ya que es lo que me gusta y me gustaría dedicarme plenamente a ello e ir subiendo escalones (sonrisa).
Por último, ¿Tiene o nos puede contar alguna anécdota que te haya sucedido?
Samuel: Pues si hay algunas… A ver que piense… ¡Ah sí! Mira (risas) en audífono resultó que, bueno, a María Alfonso no le gustan los gatos, y en el corto tuvo que trabajar con ellos en casi todas las escenas y además yo soy alérgico a ellos y me pegué todo el rodaje dopado con antihistamínicos (risas) y bueno ahora, estoy lleno de granos ahora por todos lados por la alergia (pudimos comprobarlo) pero aún así el rodaje fue bien.
Otra cosa que nos pasó es que tanto en la red como en el audífono nos quedamos sin actriz en el último momento, y tuvimos que buscar otra para sustituirla rápido, corriendo y mal como se dice (se ríe), pero al final si pudimos rodar.
















