¿Quién no ha cantado con un "micrófono improvisado" alguna canción de las Spice Girls? o ¿quién no ha visto todos los capítulos de Sabrina, cosas de brujas? o ¿Quién no se ha comido un frigopie en verano? Si no has hecho ninguna de estas cosas, seguramente no eres de la generación de los 90, pero si sabes exactamente de lo que estoy hablando, este artículo te va resultar muy familiar.
Cuadernillos Rubio, Tang, Walkman, patines en línea, los Pin y Pon, Dragon ball... los 90 están llenos de recuerdos y de cosas que pasarán a la historia. Una de las series que en mi opinión marcó mucho a los niños de esa época fue Los Power Rangers. Pero los originales, los de toda la vida, no esos nuevos que tienen hasta el color caqui entre sus componentes. Cuando estabas en el patio del colegio te pedías un color: "¡Yo soy el rosa!", y empezabas a jugar como si tuvieras poderes. Otra gran serie fue Los Rugrats, esos simpáticos bebés que se metían en cientos de problemas y te hacían vivir grandes aventuras.
Pero no sólo de series va la cosa, hay juguetes memorables como las ranitas saltarinas que volvían loca a mi madre, o el famosísimo Tamagotchi, ¿quién no tenía uno? A mí se me moría cada dos por tres y aún tengo metido en la cabeza ese horrible pitidito que emitía. Y los tazos, me tiré toda la infancia jugando a los tazos: de Pokémon, de los Looney Tunes, los que venían en las bolsas de patatas...
La música de los 90 también marcó un antes y un después, creo que todas emparejábamos a los Backstreet Boys con las Spice Girls. Y ¿os acordáis de ese grupo de música donde todos llevaban un tupé? los Cartoons, tocaban una canción muy pegadiza que no podíamos dejar de cantar, sí, sí, haced memoria, la letra era algo así como: ooo eee, ooo ah ah ting tang, walla walla, bing bang.
Y ¿qué me decís de las chuches? ¿En esa época eran mejores o sólo son cosas mías? ¡Qué buenos estaban los palotes! Me encantaba la efervescencia de los Peta Zetas y los Sugus de todos los colores.
Podría escribir párrafos y párrafos sobre las cosas que habían en los 90. Y es que, como en todas las épocas hay cosas muy buenas que son difíciles de dejar atrás. Pero también es cierto que cada año aparecen cosas nuevas, puede que peores, puede que mejores... pero como dice el dicho "Renovarse o morir".
















